Nuestro café de especialidad Geisha es de lo más raro que tostamos. La variedad Geisha viene de muy lejos, nació silvestre en los montes de Etiopía, y rinde tan poco que siempre es un café contado. Que se dé bien aquí, en las alturas de Xico, Veracruz, ya dice mucho de esta tierra.
Crece a 1,250 metros, en un microclima de montaña, bajo bosques de niebla y árboles de sombra. Ese entorno es el que le regala su carácter: un café de especialidad Geisha delicado, floral, distinto a todo lo demás que sale de la casa.
Como es un grano tan fino, apenas lo desarrollamos: un tueste claro, lo justo para no tapar su lado floral. En taza es brillante y cristalino, con jazmín y bergamota al frente, sobre un fondo de té negro que se queda dulce. Le pusieron 88 puntos SCA, una cifra rara que se reserva para lotes de verdad excepcionales. Es un café de filtrado: prepáralo en V60 o Chemex, por goteo, y el papel te deja ver todo lo que trae.
Lo tostamos en lotes pequeños y llega recién hecho, de nuestros cafetales a tu taza. Guárdalo para cuando quieras detenerte a oler la taza antes del primer sorbo; un café así no se toma con prisa. Si buscas otro microlote de especialidad, prueba nuestro Lavado de San Pablo.


















Valoraciones
No hay valoraciones aún.